GorilaTres hembras de gorila de montaña y un macho de espalda plateada fueron asesinados en el Parque Nacional de los Virunga, al este de la República Democrática del Congo. WWF/Adena, que lleva trabajando desde hace décadas en la conservación de la especie en la zona, denuncia estas muertes y exige que se aclaren. Asimismo, recuerda que se trata de una de los animales más amenazados del mundo, ya que apenas 700 ejemplares sobreviven en la actualidad.

Los cuerpos fueron descubiertos en la zona sur del parque por guardas del Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza (ICCN), la autoridad que protege la vida silvestre y las áreas protegidas de este país. Los gorilas murieron a causa de disparos, pero aún se desconoce quién ha podido hacerlo y cuál ha sido el móvil.

Apenas 700 gorilas de montaña sobreviven actualmente en libertad, y no existe ninguno en cautiverio. Para una población tan pequeña, estas muertes indiscriminadas son una gran pérdida para la especie.

Los gorilas pertenecían al grupo Rugendo que vivía en un área visitada muy a menudo por los turistas, proporcionando beneficios económicos sustanciales a las comunidades locales.

El macho de espalda plateada era un macho alfa. No hay que olvidar que los alfa ocupan un lugar de liderazgo dentro del grupo y en su ausencia puede llegar a producirse su disgregación. Antes de la masacre, el grupo de Rugendo estaba compuesto por 12 individuos. Se confirma que seis de ellos están a salvo, pero dos gorilas, una hembra y una cría, están en paradero desconocido en estos momentos.

Las patrullas de control del Instituto Congoleño han incrementado su presencia en el sector sur del parque, con el apoyo del ejército de la República Democrática del Congo. Los puestos de los guardas están conformados para dar vigilancia durante las 24 horas del día en el espacio.

“Apenas hace dos meses, celebrábamos el aumento de la población de gorila en el Parque Nacional de Bwindi en Uganda”, apunta Dr. Kwame Koranteng de la Oficina de WWF/Adena en el Este de África.

Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF/Adena: “Estas muertes deben ser esclarecidas y hay que castigar a los responsables. El gorila de montaña es una víctima inocente más de los conflictos bélicos que asolan esta zona de África”. Y concluye: “Desde WWF/Adena, vamos a volcarnos en los próximos años para recuperar la población de gorilas de montaña y proteger las selvas de la cuenca del Congo que están desapareciendo a gran velocidad”.

A principios de este año dos gorilas espalda plateada fueron disparados en la misma zona del parque. Se cree que los causantes apoyaban a Laurent Nkunda, un oficial insurgente, miembro del Reagrupamiento Congoleño para la Democracia. De hecho, la piel de uno de los gorilas muertos fue recuperada de una letrina cerca del campo de los rebeldes. Asimismo, en mayo, una hembra, cuya cría está siendo ahora cuidada por el Instituto en Goma, también fue disparada en esta área.

Artículo: Comunicado de Prensa WWF

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