Mañana es el día de la tierra, solo faltan algunas horas para llegar a esta fecha, al parecer, la única en la que realmente pensamos en nuestro planeta.

Pero, ¿qué podemos hacer nosotros por nuestro planeta? Seguramente pensarás que como individuo, las acciones que tomes no serán suficientes para ayudar a la Tierra. En la tierra hay cerca de siete mil millones de habitantes (7,000’000,000), este es un número muy grande, si tan solo la mitad tomara acciones, por más mínimas que fueran, lograríamos un cambio muy importante en el daño que estamos causando al planeta en el que vivimos.

La Tierra, por lo menos hasta ahora, no es un lugar del que podamos mudarnos. No podemos descuidarlo y después abandonarlo, como podríamos hacerlo con una casa, una ciudad, un país o hasta un continente.

¿Y cuáles son las acciones que podemos realizar para aportar un granito de arena y mejorar las condiciones de nuestro planeta?

Gran parte del daño que causamos al planeta es debido a los gases contaminantes que emitimos, especialmente CO2, Dióxido de Carbono.

Gran parte de la electricidad que llega a nuestros hogares y trabajos es generada por plantas termoeléctricas. Estas plantas queman carbón para calentar agua y el vapor generado por esta acción hace girar turbinas que generan la electricidad, simplemente en los EEUU este método representa el 44.9% del total de generación de electricidad.

Sólo en los EEUU el 3.6% de las fuentes de energía eléctrica son renovables y, uniéndolo con un 6.9% de fuentes de energía hidroeléctricas (electricidad por medio de presas), suman un total de 10.5% de fuentes de energía limpia.

Entonces uno de los primeros pasos para reducir nuestra huella en la tierra es consumir menos electricidad. Y hay algunos pasos muy sencillos para lograr esto:

1. Cambiar los focos incandescentes de nuestras casas por focos fluorescentes, éstos normalmente utilizan una séptima parte de electricidad para generar la misma cantidad de luz. Un pro de estos focos es que éstos tienen un promedio de vida mucho más alto de los incandescentes, un contra es que la inversión inicial es ligeramente mayor que la de un foco tradicional, la cual se recupera económicamente en un mediano plazo si consideramos el ahorro que representará en nuestros recibos del servicio eléctrico.

2. De nada sirve que cambiemos los focos de nuestra casa si no evitamos que estén encendidos más de lo que lo necesitamos. Apagar las luces que no necesitemos es muy importante para disminuir nuestro consumo de electricidad.

3. Del mismo modo, evitar tener aparatos electrónicos encendidos más de lo que los utilizamos. Evitar tener la puerta de refrigerador abierta por periodos prolongados evitará que éste consuma más energía para recuperar la temperatura de su espacio interior. Mantener nuestro refrigerador en una temperatura de entre 1 y 4 grados celsius (centígrados) mantendrá su consumo constante. La televisión es otro aparato con el que podemos optimizar nuestro consumo de energía, es tan fácil como apagarla cuando no la estamos viendo.

4. El auto es un generador más de CO2, evitar el uso excesivo, utilizar medios alternativos de transporte como la bicicleta o el servicio de transporte público, así como llevar a otras personas como vecinos o compañeros de trabajo (Car Pooling), disminuye considerablemente la emisión de gases contaminantes.

5. Otro factor importante del cambio climático es el exceso de residuos sólidos que arrojamos a la basura, estos se dividen en dos, los orgánicos: productos naturales generalmente comestibles, frutas, verduras, carnes, en resumen elementos que provienen directamente de la tierra que no sufren procesos complejos de procesamiento y siempre son biodegradables, es decir, que una vez desechados la naturaleza se encarga de desintegrarlos y regresarlos a la tierra y, los inorgánicos; normalmente son elementos que el hombre ha procesado, algunos ejemplos son el vidrio, aluminio, plástico y cartón. Es muy importante aplicar las tres R’s básicas, Reducir, Reusar y Reciclar.

Si cuando vamos de compras procuramos evitar los envases plásticos como las bolsas, tanto en productos que podemos llevar sin bolsa (frutas y verduras) así como al pagar en la caja, ayudaremos considerablemente a disminuir los residuos sólidos que arrojamos a la Tierra.

Cuando compremos productos en envases que podamos reutilizar ya sea de plástico, cartón o vidrio hagámoslo y ayudemos a evitar más basura en nuestros depósitos. Esto aplica también para el papel en el que imprimimos, podemos utilizar ambos lados del papel.

La gran mayoría de los residuos sólidos se pueden reciclar, por esto es muy importante separar la basura, de preferencia en grupos como, orgánicos, vidrio, papel y periódico, aluminio y productos tóxicos (aceite quemado de cocina y/o motor, baterías y electrónicos) para facilitar su reciclado. Aunque cabe recalcar que los procesos de reciclaje consumen muchos recursos y conforman un factor más de contaminación.

Todos hemos escuchado de estas acciones, la pregunta que debemos hacernos es, ¿cuándo voy a dejar de contaminar y comenzar a ahorrar?

Mañana es el día en que hacemos conciencia y rendimos cuentas a nuestro planeta, el resto de los días son para que actuemos y tomemos acción para lograr un verdadero cambio.

Espero que esta lectura haya movido algo en su interior y en verdad busquemos este cambio que tanta falta le hace a nuestro planeta. Yo ya comencé a actuar, ¿hasta cuándo vas a actuar tú?

No olvides visitar EarthDay Network para encontrar más formas para colaborar.

Fuentes:
http://en.wikipedia.org/wiki/Electricity_generation

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